Soliamos despertar para ver si ya no era lunes.

lunes, 21 de marzo de 2011

Hoy es el día de la poesía
y nosotros andamos
colgando estrellas en otro universo.
Vamos a escribir/
hasta que los corazones/
nos dejen de latir.



Ibamos los tres por un desierto,
Trilce, Tegus y yo
andabamos buscando las estrellas de tu cabello.



Para Abigail.







Abigail, el mundo se nos esta cayendo encima.

Me da miedo toda esta gente que va empujando

su propia historia

y que maulla

y araña por un muñeco de plastico.


Abigail nos estamos muriendo,

porque mis alas están rotas,

todos en mi mundo te mandan saludos,

porque estamos en polos distantes

que se deshacen


y yo sé que un día el pájaro que esperas

llegará por ti.


Me da gusto que no mueras y que

escribas poesía con tus alas

y que tus sueños no dejen de mancharse

de tinta


y que corras entre todos los gatos del mundo


y que tengas estrellas en el cabello




para iluminar el universo.





miércoles, 2 de marzo de 2011

Tengo elefantes en las pupilas.
A mí me dan mucha lástima los poetas jóvenes,
los libros viejos,
el semaforo en verde que no vuelve a funcionar
a causa de un choque,
las calles solitarias de un día festivo,

los perros de los camellones
y los camellones de algunos perros.

Soy parte de la suicedad del mundo,
no nací para agradarle a alguien
o para escribir buena poesía,
eso no me preocupa,

ahora sólo nos queda sobrevivir.

jueves, 17 de febrero de 2011

Pensar que estuve a escasos centimetros de besarte y volverme loca de sufrimiento.
No sé como terminar de escribir un libro,
en realidad un libro nunca se termina
y entonces esta espera es infinita,
no sé como mentirle a mi cabeza
y obligarla a pararse de esta silla,
no sabemos cuando llegará el fin del mundo,
pero estamos seguras que ese día no se escribirá el fin de mi poema.
Tengo raspones en las rodillas
y en los libros poemas que duelen en el alma.
Creo que a mucha gente le gusta ser popular " ", a mí

no me gusta ser gente.
Apesto.
Apesto.
Apestar es una rara forma de sentirme conectada con el mundo.
Algún día no sabremos que decir
y el mundo seguirá su curso.
Por mi seguridad y la de los otros,
me mantendre encerrada en una torre
-aunque sea de libros.
Quiero ser feliz y olvidarme de las letras.
No se me da esto de ser diplomatica e impecable.
Me gusta saber que siempre seré tu sombra,

el mecanismo absurdo de pensar que siempre estaré a tu lado...



Guardaré silencio y seré lo más gris que se pueda.