Soliamos despertar para ver si ya no era lunes.

jueves, 17 de febrero de 2011

Pensar que estuve a escasos centimetros de besarte y volverme loca de sufrimiento.
No sé como terminar de escribir un libro,
en realidad un libro nunca se termina
y entonces esta espera es infinita,
no sé como mentirle a mi cabeza
y obligarla a pararse de esta silla,
no sabemos cuando llegará el fin del mundo,
pero estamos seguras que ese día no se escribirá el fin de mi poema.
Tengo raspones en las rodillas
y en los libros poemas que duelen en el alma.
Creo que a mucha gente le gusta ser popular " ", a mí

no me gusta ser gente.
Apesto.
Apesto.
Apestar es una rara forma de sentirme conectada con el mundo.
Algún día no sabremos que decir
y el mundo seguirá su curso.
Por mi seguridad y la de los otros,
me mantendre encerrada en una torre
-aunque sea de libros.
Quiero ser feliz y olvidarme de las letras.
No se me da esto de ser diplomatica e impecable.
Me gusta saber que siempre seré tu sombra,

el mecanismo absurdo de pensar que siempre estaré a tu lado...



Guardaré silencio y seré lo más gris que se pueda.
Supongo que siempre es así con las palabras/

amor// llanto// sufrimiento// placer// espejismo// fin...
Somos poetas en contra de nuestra voluntad,
la poesía no es una mariposa volando libremente por encima del arco iris.

/Nadie podría saber la verdad si no la sufre...

domingo, 13 de febrero de 2011

Ya no me gusta vivir aquí y no respirar smog.
No me gusta saber que soy muy afortunada y que no he sufrido nada.

En verdad, no tengo nada que decir.
No tengo nada que decir.

En verdad, lo juro, nada existe en mi cabeza que quiera salir,
ni un hola,
no quiero hablar con nadie,
ni mirar a nadie,
no quiero hacerme creer que estoy viviendo y
que debo ser feliz o vivir rápido
o vivir lento y respirar.

Nada quiero hacer, ni escribir,
todo esto es una justificación absurda, no soy yo.
Nada existe entre mis huesos que pueda ser visto,
no soy merecedora de nada,
porque tengo a la muerte en la orilla de mis labios.
Todos hablan de si mismos,

todos son buenas personas en este campo desertico,
nadie es malo,
-mirenme soy un buen amigo,
- escuchen, yo sufro mucho y eso me hace merecedor de atención.

nadie llora cuando el silencio es el único espectador,
todos son buenas personas.

Excepto yo.